martes, 18 de octubre de 2011

Pequeñas muertes - Mario Benedetti

Los sueños son pequeñas muertes,
tramoyas,anticipos,simulacros de muerte.
El despertar en cambio nos parece
una resurrección, y por las dudas
olvidamos cuanto antes lo soñado,
a pesar de sus fuegos,sus cavernas,
sus orgasmos,sus glorias,sus espantos.

Los sueños son pequeñas muertes,
por eso cuando llega el despertar
y de inmediato el sueño se hace olvido,
tal vez quiera decir que lo que ansiamos
es olvidar la muerte, apenas eso.

lunes, 17 de octubre de 2011

Soledades - Mario Benedetti

Ellos tienen razón,esa felicidad
al menos con mayúscula,no existe.
Ah,pero si existiera con minúscula,
seria semejante a nuestra breve
presoledad,después de la alegría
viene la soledad,después de la plenitud,
viene la soledad,después del amor,
viene la soledad,ya se que es una pobre
deformación,pero lo cierto es que en
ese durable minuto uno se siente
solo en el mundo,sin asideros
sin pretextos,sin abrazos,sin rencores,
sin las cosas que unen o separan,
y en esa sola manera de estar solo,
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
Los datos objetivos son como sigue:
hay diez centímetros de silencio entre
tusmanos y mis manos,una frontera de
palabras no dichas entre tus labios y
mis labios, y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos.

Claro que la soledad no viene sola.
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades,se verá un largo
y compacto imposible,un sencillo respeto
por terceros o cuartos,ese percance
de ser buena gente,después de la alegría
después de la plenitud,después del amor,
viene la soledad,conforme, pero
que vendrá después de la soledad.
A veces no me siento tan solo si imagino,
mejor dicho, si sé,que mas allá de mi
soledad y de la tuya,otra vez estas tú,
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después de la soledad.

martes, 11 de octubre de 2011

Preguntas al azar - Mario Benedetti

¿Cuánto me queda? ¿siete? ¿diez?
¿quince septiembres? le pregunto
al azar, ¿acaso porque sé que el
azar no responde? y así y todo,el
azar,¿es realmente un azar?
Aún no he movido el rey y la torre
está quieta,o sea que hasta aquí
puedo enrocar mis riesgos.
No instruí a mi reloj para mañana,
no hay por lo tanto garantía
de despertar a tiempo.
Por otra parte sé proteger el sueño
con mis gastados párpados,de manera
que puedo arrimarme soñando a esa
espléndida nada,nada prometedora.
¿Qué diferencia podrá haber ahí en
tan hueco enigma entre las vidas
transparentes y las compactas de asco
entre los tiernos pechos de la hermosa
lujuria y los verdugos con medallas?

¿Habrá acabado la noticia? ¿terminado
el pronóstico? ¿borrada la memoria?
¿degollado el futuro? la sobornable
amnesia del imposible dios ¿será infinita?
¿Tal vez la única igualdad posible
entre yo mismo y la inminente carava
de prójimos será el no ser,el no existir?
¿Nadie será ni más ni menos inexistente
que otros? ¿o por ventura o desventura
habrá tal vez un colmo de oscura inexistencia?
¿una nada más nada que las otras?

lunes, 10 de octubre de 2011

Preguntas al azar - Mario Benedetti

Ante tan humillante incertidumbre
¿no sería mejor confiar tan sólo
en nuestras huellas,nuestro jadeo,
en los odios y los mitos que
inventamos,en las palabras como
norias,en las palabras como sueños?
Antes que el indecente rasero
igualitario del no pensar,el no existir,
no amar,no disfrutar,no padecer,
¿no será preferible la sideral distancia
que separa lo justo de lo injusto?
Francamente me asquea la rara vecindad
de mi no ser con el canalla ahora inexistente,
mi próximo no prójimo en el amplio vacío.

jueves, 6 de octubre de 2011

Las primeras miradas - Mario Benedetti

Nadie sabe en qué noche de
octubre solitario, de fatigados
duendes que ya no ocurren,
puede inmolarse la perdida infancia
junto a recuerdos que se están haciendo.
Qué sorpresa sufrirse una vez
desolado,escuchar cómo tiembla
el coraje en las sienes,en el pecho,
en los muslos impacientes,sentir
cómo los labios se desprenden de
verbos maravillosos y descuidados,
de cifras defendidas en el aire muerto,
y cómo otras palabras, nuevas,
endurecidas y desde ya cansadas,
se conjuran para impedirnos
el único fantasma de veras.

Cómo encontrar un sitio con los
primeros ojos,un sitio donde asir
la larga soledad con los primeros
ojos, sin gastar las primeras miradas,
y si quedan maltrechas de significados,
de cáscara de ideales, de purezas
inmundas, cómo encontrar un río
con los primeros pasos, un río
-para lavarlos- que las lleve.

martes, 4 de octubre de 2011

Viernes 3 AM - Fito Páez

La fiebre de un sábado azul, y un domingo
sin tristezas,esquivas a tu corazón y
destrozas tu cabeza,y en tu voz, solo
un palido adiós, y el reloj en tu puño
marcó las 3,el sueño de un sol y de
un mar y una vida peligrosa,cambiando
lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas.
Te hace bien, tanto como hace mal,
te hace odiar, tanto como querer y más.

Cambiaste de tiempo y de amor,
y de musica y de ideas,cambiaste de
sexo y de Dios,de color y de fronteras.
Pero en sí nada más cambiará,
y un sensual abandono vendrá,y el fin.
Y llevas el caño a tu sien, apretando bien
las muelas,y cierras los ojos y ves
todo el mar en primavera, bang! bang!
bang! hojas muertas que caen siempre igual.
Los que no pueden más,se van.

domingo, 2 de octubre de 2011

Esta ciudad es de mentira - Mario Benedetti

No puede ser,esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las palmeras se doblen
a acariciar la crin de los caballos,
y los ojos de las putas sean tiernos
como los de una Venus de Lucas Cranach.
No puede ser,esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi
pereza y los suspiros me entusiasmen
tanto como los hurras, y pueda escupir
con inocencia y alegría, no ya en el retrato
sino en un señor.No puede ser que cada
azotea con antenas encuentre al fin su
rayo justiciero y puntual y los suicidas
miren el abismo y se arrojen como desde
un recuerdo a una piscina.

No puede ser,esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las brujas sonrían a
quemarropa y que mi insomnio cruja
como un hueso,y el subjefe y el jefe
de policía lloren como un sauce y un
cocodrilo respectivamente,no puede ser
que yo esté corrigiendo las pruebas
de mi propio elogiosísimo obituario,
y la ambulancia avance sin hacerse notar
y las campanas suenen sólo como campanas.
No puede ser,esta ciudad es de mentira.
O es de verdad y entonces está bien
que me encierren.