jueves, 28 de noviembre de 2013

Los desposeídos, una utopía ambigua - Úrsula Le Guin

Porque cada uno de nosotros lo merece todo, todos los 
lujos que alguna vez estuvieron acumulados en las tumbas 
de los reyes muertos, y cada uno de nosotros no merece 
nada, ni un bocado de pan cuando tiene hambre. ¿Acaso 
no hemos comido cuando otros sufrían hambre? ¿Nos 
castigaréis por eso? 

¿Nos premiaréis por la virtud de pasar hambre mientras 
otros comían? Ningún hombre gana el castigo, ningún 
hombre gana la recompensa. Libera tu mente de la idea de 
merecer, la idea de obtener y empezarás a ser capaz de 
pensar [...] Las normas son siempre tiránicas. El deber 
del individuo es no aceptar ninguna norma, decidir su 
propia conducta, ser responsable. Sólo así la sociedad 
vivirá, y cambiará, y se adaptará, y sobrevivirá. No somos 
súbditos de un Estado fundado en la ley, somos miembros
de una sociedad fundada en la revolución.

La revolución nos obliga: es nuestra esperanza de cambio.
La revolución está en el espíritu del individuo, o en ninguna
parte. Es para todos, o no es nada. Si tiene un fin, nunca
tendrá principio.No podemos detenernos aquí. Hay que
seguir adelante. Hay que correr riesgos

jueves, 21 de noviembre de 2013

Encargo - Julio Cortázar

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel 

sea tú que vuelves. ¡No me dejes dormir, 
no me des paz! Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente. No me pierdas como 

una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame. 


Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu 

pelo. Dálos. Ven a mí con tu cólera seca 
de fósforos y escamas. Grita. Vomítame 
arena en la boca, rómpeme las fauces. 
No me importa ignorarte en pleno día, 
saber que juegas cara al sol y al hombre. 
Compártelo. Yo te pido la cruel 
ceremonia del tajo, lo que nadie te pide: las
espinas hasta el hueso. Arráncame esta 
cara infame, oblígame a gritar al fin mi 
verdadero nombre. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Los arcángeles - Juan Gil Albert

La amistad es dulce pero suficiente.
El amor frenético, pero caduco. Es
en mi ser en quien necesito depositar
mi confianza; si yo no me basto a mí
mismo, mi tiempo está perdido. Yo
soy el amigo y el amante, mi misma
proyección. Lo demás son las brisas
pasajeras que el mundo, y sus criaturas,
nos envían. La religión es confusa.
El arte claro. Lo importante son las
huellas que dejan los hechos, no los
hechos en sí.

Los hechos nos impregnan y dejan,
después, un reguero de olor. Como
los perros, olfateamos incansablemente.
Y a esto solemos llamarlo fidelidad.
Pero ser fiel es ser, en cualquier
momento, uno mismo: distinto.

Los arcángeles - Juan Gil Albert

lunes, 4 de noviembre de 2013

Reflexiones del guerrero de la luz - Paulo Coelho

Un guerrero de la luz nota que ciertos momentos
se repiten. Con frecuencia se ve ante los mismos 
problemas y situaciones que ya había enfrentado. 
Entonces se deprime, comienza a pensar que es 
incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos 
difíciles siempre vuelven. "Yo ya pasé por esto", 
reclama a su corazón. "Realmente ya has pasado",
responde el corazón "pero nunca has sobrepasado". 
El guerrero entonces comprende que las experiencias 
repetidas tienen una única finalidad: 
enseñarle que todavía no ha aprendido. Y entonces 
pasa a buscar una solución diferente para cada 
lucha repetida, hasta que encuentra la manera de vencerla.